Home
San Antonio para el AMOR

El 13 de junio de celebra a San Antonio de Padua y miles de mujeres en todo el mundo le llevan trece monedas a la iglesia para que les consiga marido. Las trece monedas deberán ser pedidas a trece hombres. San Antonio es también conocido por ayudarnos a encontrar cosas perdidas y por eso parece ser el favorito para encontrar marido, o tal vez, al amor de tu vida que hasta el momento está perdido.
Lo curioso es que en algún momento alguien decidió que había que castigar a San Antonio quitándole al niño o bien poniéndolo de cabeza hasta que consiguiera marido. Por favor, no lo hagas. Me parece deplorable hacerle un acto bajo de chantaje a un santo.
Sin embargo, no quiero dejar de compartir contigo las simpáticas oraciones para mujeres muy desesperadas y su usanza popular.
“San Antonio bendito
mándame un noviecito.
Convenga o no convenga
¡pero que venga!”
Oración a San Antonio.
“Oh glorioso San Antonio, santo de mujeres, no te estés haciendo pato y consígueme un marido aunque te tardes un rato.
Mira que ya no resisto este loco afán de amar, atiende San Antonio mis ruegos, que no me quiero quedar.
No te pido un buen mozo, ni lo quiero con dinero. Sea un feo o andrajoso o hasta un simple ranchero.
Tampoco quiero exigirte un flamante diputado, sino un humano cualquiera, sea solo, viudo o divorciado.
No me importa que esté picado, que sea cojo o este ciego, pues si tú me lo das, yo lo acepto desde luego.
Escúchame Toño mío, óyeme Santo glorioso, consígueme un baboso que se atreva a ser mi esposo.
Pero no, verdad que hoy sí escuchas mis rezos. Bueno señor San Antonio, santo de mi devoción, en ti tan sólo confió y échame tu bendición.”
Ritual a San Antonio:
Este ritual puede hacerse tanto para solicitar marido, como para que te ayude a encontrar algo perdido, como para pedir un favor muy especial.
Imagen del santo (estampa o figura).
Una veladora rosa.
Se inicia el día 13 de Junio, o bien, cualquier martes. Se prende la veladora por trece minutos durante trece días seguidos, haciéndole la petición y rezando tu oración favorita a San Antonio, Padre Nuestro o Rosario. El último día, se deja consumir. Los restos se meten en una bolsita y se tiran.

